Quintín: el legado que mira hacia el futuro de la Familia Rubino
En el corazón de Mendoza, donde la tierra y la tradición se entrelazan desde hace más de un siglo, nace Quintín, la nueva línea de vinos que representa a la quinta generación de la Familia Rubino. Un proyecto que no solo celebra la historia familiar, sino que proyecta el futuro de la bodega con una identidad fresca, moderna y comprometida con la innovación.

Un leg
ado que comenzó con Santos y Dominga
La historia de Quintín tiene raíces profundas. Todo comenzó con Santos y Dominga, quienes trabajaron la tierra con dedicación y esfuerzo, sentando las bases de una tradición vitivinícola que se ha transmitido de generación en generación.
Más tarde, su hijo Santos Rubino continuó este camino, consolidando una bodega familiar que hoy sigue creciendo bajo la dirección de Santo Rubino, actual director general.
Este recorrido familiar es la columna vertebral sobre la que se sostiene el espíritu de Quintín: un homenaje a quienes sembraron con esfuerzo y visión.
La quinta generación: el futuro ya está en marcha
Con la llegada de la cuarta generación —Diego, Agustín y Juan Pablo— la familia dio un nuevo impulso a la bodega. Y hoy, la historia sigue avanzando con fuerza gracias a la quinta generación, representada por Luca y Joaquín, hijos de Diego y Agustín.
Ellos son la inspiración detrás de Quintín: jóvenes, curiosos y llenos de energía, simbolizan un futuro que ya comenzó a germinar entre viñedos, barricas y vendimias.

Quintín: tradición e innovación en equilibrio
Quintín no es solo un nombre: es un concepto. Representa el punto de encuentro entre la tradición y la innovación, entre el legado recibido y el camino que la familia decide seguir hacia adelante.
Su esencia surge del impulso de los nietos de Santos, criados entre aromas de vino, relatos de cosechas y valores familiares transmitidos con orgullo. Hoy, ellos asumen el compromiso de honrar ese pasado con una mirada moderna, abierta al cambio y fiel a sus raíces.
Una nueva forma de vivir y compartir el vino
La visión de Quintín combina historia y vanguardia. Cada paso de esta nueva generación aporta:
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Nuevas ideas para acercar el vino a más personas.
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Nuevas técnicas de elaboración que potencian calidad y personalidad.
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Nuevas formas de conexión con consumidores que buscan experiencias auténticas.
Así, Quintín se convierte en una propuesta que trasciende lo enológico: es una invitación a vivir el vino desde la frescura, la curiosidad y la creatividad, sin perder el respeto por la tierra y la memoria familiar.
Un legado que evoluciona
En Familia Rubino, el legado no es una historia fija: es un camino en evolución constante. Cada vendimia trae consigo aprendizaje, crecimiento y nuevas oportunidades para reinventarse.
Quintín es la prueba de que la tradición puede transformarse sin perder su esencia. Es la voz de una generación que mira hacia adelante, sin olvidar de dónde viene.